Archivos para Julio, 2008

CO2

Es posible añadir CO2 artificialmente al aire mediante diversos métodos, aunque el más utilizado es liberar CO2 mediante bombonas rellenadas con este gas.

La cantidad de CO2 en el aire está entre el 0.030% y el 0.035%. Cultivadores profesionales utilizan bombonas de CO2 para incrementar los niveles de CO2 hasta el 0.15%, y así conseguir según ellos incrementar el crecimiento vegetativo hasta en un 100%; falta saber si la producción de cogollos también se duplica. Para cultivadores que se embarcan en poyectos de alta producción de marihuana puede ser una medida adecuada inyectar CO2 artificialmente, para conseguir crecer más plantas en menos tiempo y así poder tener más salas de floración por cada lámpara de crecimiento.

Para instalar un sistema de CO2 es necesario conseguir bombonas de CO2 y los reguladores que ajustan la cantidad de gas que sale de la bombona. Estos sistemas son delicados y peligrosos, ya que el CO2 es tóxico para el ser humano si la proporción en el aire supera ciertos niveles.

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Calefactores y aislamiento

Las bajas temperaturas son un gran inconveniente para cualquier cultivo de interior, ya que la floración se hace impracticable. En cultivos de interior donde la temperatura nocturna es inferior a los 15ºC es necesario un aislamiento de las paredes para que no descienda la temperatura durante la noche; si el frío es intenso puede ser necesario aislar también el techo y el suelo. Para mantener la temperatura por encima de los 15ºC se utiliza un calefactor  conectado a un temporizador o a un termostato.

Entre los materiales aislantes más útiles está el porexpan, el corcho, madera, plástico. La madera requiere una instalación más costosa, pero es el mejor aislante contra el frío. El plástico es fácil de instalar pero aisla menos.

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Extractores

La extracción es necesaria para renovar el aire, más que para bajar la temperatura. Cuando la temperatura está por encima de 25 grados, con máximas superiores a los 30, como ocurre en verano, será necesario instalar aire acondicionado o cerrar el cultivo; con temperaturas que rondan los 30º los cogollos dismunuyen radicalmente la producción de resina.
Existen muchos tipos de extractores en el mercado. Deberemos estudiar que tipo es más conveniente para nuestro cultivo de interior. La unidad de medida utilizada para medir la capacidad de extracción es el metro cúbico de aire por hora (m3/h). Los típicos extractores de pared utilizados en cuartos de baño tienen una capacidad de extracción de unos 50m3/h, no son muy ruidosos, y son ideales para pequeños cultivos tipo armario de cultivo de una sola lámpara. Otro tipo de extractores son los utilizados para campanas extractoras de las cocinas, tienen una capacidad de extracción de 300m3/h, pero son muy ruidosos. Si el facotr ruido es importante existen extractores de tipo tubular, que tienen una buena capacidad de extracción y son bastante silenciosos.
Cuando se cultiva en salas más grandes que un armario de cultivo se debe calcular el volumen que tiene la sala. En relación al volumen de la sala y al número de lámparas se calculará la extracción que sea necesaria. Si vamos a cultivar en una sala más o menos grande con más de un lámpara deberemos asegurar que tenemos una vía de extracción disponible, como puede ser una ventana, una chimenea o la misma puerta. También se deberá tener otra vía suplementaria, para la entrada de aire nuevo.
La cantidad de aire nuevo que requerirán las plantas dependerá de la ocupación de la sala. Si la sala está llena de plantas el extractor deberá funcionar ininterrumpidamente todo el tiempo que las lámparas estén encendidas. Si la sala está ocupada parcialmente el extractor podría funcionar intermitentemente, aunque es mejor que el extractor funcione contínuamente y que las plantas reciban constantemente aire nuevo. Si el aire que entra es frío y el extractor funciona continuamente es posible que la temperatura disminuya demasiado, entonces sí que conviene que el extractor funcione sólo el tiempo necesario.
Como norma general la capacidad de extraccción contínua que necesitaremos será de unos 50m3/hora por cada lámpara de 400W. Los extractores consumen bastante poco en relación a lo que consumen las lámparas. El consumo suele estar sobre los 100W para los de 300m3/hora. Por eso lo mejor es dejarlos que funcionen contínuamente mientras las luces estén encendidas. Durante el ciclo de oscuridad los extractores pueden apagarse durante toda la noche, o encenderse un par de veces como mucho.
Es bueno situar el extractor en la parte alta de la sala, para que extraiga el aire más caliente. El aire caliente debería ser expulsado hacia el exterior, para no cargar el aire de casa con olores. Si la temperatura de la sala fuera más bien fría convendría situar el extractor en la parte más baja de la sala, para que extraiga el aire frío.
Cuando se utilizan extractores se debe asegurar que existe una vía de entrada para el aire. Si el extractor es potente y la vía de intracción (entrada de aire) es muy pequeña quizás sea necesario instalar un extractor en la vía de entrada de forma que haga entrar el aire. En caso de tener una sala de cultivo fría conviene que el aire no provenga del exterior, sinó del interior de la casa.

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Ventiladores

La ventilación tiene como objetivo remover el aire de la sala para que las plantas dispongan de CO2. También tienen la función de desplazar el aire caliente que desprenden las lámparas y la humedad que desprenden las hojas. Será necesario al menos un ventilador por cada lámpara de 400W ó 600W, de por lo menos 30cm de diámetro. No es bueno colocarlo muy cerca de las plantas, ya que resecan las hojas; la distancia mínima debe ser de 40cm aproximadamente. Coinviene que los ventiladores funcionen continuamente cuando las lámparas están encendidas. Durante el ciclo de oscuridad pueden permanecer apagados.

Los ventiladores necesitan un mantenimiento periódico, ya que estar funcionando tantas horas al día el eje suele atascarse, pero se puede solucionar engrasandolo. Los ventiladores de menos calidad y más baratos son los que más amenudo engrasarse. Será necesario desmontar el ventilador para lubricar el eje, pero no suele ser complicado.

Si la temperatura de la sala sube demasiado se puede remediar aumentando la extracción, aunque también es posible instalar un sistema de aire acondicionado si no existe otro remedio. Tendremos en cuenta que un aparato de aire acondicionado consume 2000W, como una estufa, así que deberemos asegurar de que podemos disponer de tanta potencia.

Si es necesario el aire acondicionado es porque tenemos además unas cuantas lámparas, eso puede representar (3500W luz + 2000 aire acond. + 500W ventiladores) más de 6000W, equivalente a 30 amperios de corriente. Cuando se trata de cultivos con un consumo tan elevado se debe asegurar que la instalación eléctrica está preparada. Los cables de una instalación doméstica moderna están preparados para soportar de 10 a 15 amperios, al igual que los temporizadores y ladrones. Si la corriente sobrepasa la capacidad del cable, temporizador o ladrón existe el peligro de que se sobrecaliente y se queme, pudiéndose producir un incendio. Lo más prudente es consultar con un especialista antes de embarcarse en un cultivo de alto consumo de watios.

Para instalaciones de alto consumo se debe comprobar la potencia que tenemos contratada con la compañía eléctrica, ya que en el caso de que consumir más saltarían los térmicos por exceso de consumo. En este caso es necesario instalar térmicos que permitan el paso de más corriente.

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Aire en cultivos de exterior

El aire juega un papel fundamental en el cultivo. La temperatura, la renovación y la composición del aire son factores que deben ser tenidos en cuenta. Mediante el aire se transporta el CO2,  necesario en el proceso de la fotosíntesis.

En cultivos de exterior se debe tener en cuenta sobre todo la fuerza del viento. Especialmente al final de temporada, cuando llegan las tormentas de septiembre y la planta debe soportar todo el peso de los cogollos. No suele haber problemas por falta de CO2 u oxígeno ya que el aire es renovado con la más mínima brisa. Poco se puede hacer con la temperatura del aire exterior, si la temperatura es baja se deberán escger especies que se adapten al clima, es decir variedades índicas.

Pero los vientos excesivamente fuertes quiebran las ramas cuando estan cargadas de cogollos. Para evitar esto existen varias técnicas.

Una solución consiste clavar palos (tutores) en el suelo para sujetar las plantas con cuerdas. Si se clavan los palos cuando la planta ya está crecida, dañaremos las raíces, pero si lo hacemos cuando la planta aún no es grande, el daño será mínimo. Así, cuando se prevea que van a llegar las tormentas, se atan las ramas principales a los palos de modo que queden bien sujetas.

Se utilizan tutores  guías de una altura igual a la que vaya a tener la planta. Los palos deben ser resistentes y rígidos, es decir, que no se doblen demasiado y que puedan soportar peso suficiente. Los tutores acostumbrab a ser cañas de bambú o palos de metal y pueden encontrarse en las tiendas de jardinería. Si las plantas son grandes será necesario utilizar varios tutores. Deben clavarse a suficiente profundidad para que no cedan. Cuando llueve el terreno se vuleve blando y eso provoca que los palos cedan. Para reforzar la rigidez del tutor se puede clavar el palo haciendo primero un agujero de una profundidad de 30cm y rellenandolo con piedras y tierra.

Existen muchas técnicas para atar las plantas a los palos. Se pueden utilizar cuerdas y alambres. Si utilizamos cuerdas se deben hacer nudos para atarlas a la planta y a la estaca, utilizando nudos no estrangulen a la plantas. Si utilizamos alambre no será necesario utilizar nudos complicados.Es bueno sujetar cada rama por dos sitios diferentes, ya que si están sujetas sólo por una cuerda o alambre se moverán igualmente con el viento.

Muchas veces esta tarea se realiza cuando el viento ya ha tumbado a la planta o algunas de sus ramas, debido a tormentas inesperadas. Aunque muchas ramas se hayan quebrado, se pueden enderezar de nuevo si aún permanecen sujetas a la planta. Se observa la posición de la planta y como estan dispuestas las ramas para poder situar los palos de la forma más optima posible. Esta es una faena que require tiempo, ya que conforme se va enderezando la planta hay que ir ajustando todos las cuerdas, tensándolas para que las ramas queden bien sujetas.
Al quebrarse las ramas, si la planta detecta una disminución del riego a estas ramas, es posible que ponga en marcha procesos para acelerar la floración, debido al estrés. En este caso, las hojas de estas ramas comienzan a traspasar las sustancias que almacenan a los cogollos, que engordarán más rápido de lo normal. Eso provoca una floración menos abundante pero más rápida.

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El aire en cultivos de interior

El aire juega un papel de mucha importancia en cultivos de interior. Tiene más importancia que la luz, ya que mediante muchas luces podemos tener una gran plantación, pero sin una buena ventilación será inútil. La temperatura sube mucho cuando los vatios empleados en luz son muchos. Para cultivos de menos de 500W de luz es posible que no se necesite un sistema de extracción, si la sala es grande, la temperatura no sube por encima de los 30ºC, y existe una vía de entrada de aire (puertas o ventanas). Además siempre será necesario un sistema de ventilación para renovar el CO2.
Durante el invierno, es posible que la temperatura de la sala disminuya por debajo de los 15ºC incluso con las lámparas encendidas. Esto suele ocurrir en climas muy fríos y cuando la habitación de cultivo está situada en una parte fría de la casa (entendiendo por frío menos de 10ºC). En estos casos es necesario aislar térmicamente la sala de cultivo, ya que la producción de flores disminuye drásticamente si la temperatura nocturna es inferior a los 15ºC.
La ausencia de viento en este tipo de cultivos suele dar problemas de rigidez de los tallos, y puede ser necesario el uso de tutores o guías que sostengan la planta.

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Tipos de sustrato

Los substratos se diferencian por el tipo de materia orgánica de la que proceden. La materia orgánica puede ser vegetal y animal. La materia vegetal debe ser descompuesta por los microorganismos para que las plantas puedan obtener los nutrientes. La materia orgánica animal (estiércol) resulta de los procesos de digestión de la materia orgánica vegetal, y se caracterizan por tener elevadas cantidades de nitrógeno después de ser defecadas (estiércol fresco). Los microorganismos también se desarrollan en el estiércol, descomponiéndolo y generando humus; de hecho el estiércol constituye una gran reserva de energía para la propagación de los microorganismos, acelerando la descomposición de la materia vegetal cuando se mezcla con ésta.

Los suelos de los campos de cultivo españoles son pobres en materia vegetal con lo que el humus es casi inexistente; tienen un alto contenido en arcilla, lo que los hace muy poco esponjosos y por tanto los microorganismos se desarrollan con lentitud; para empeorar la situación, en muchos casos contienen arena y piedras, lo que mejora el drenaje pero aumenta el peso del suelo y lo compacta. A pesar de todo, la arcilla tiene una reserva considerable de nutrientes. Para cultivar en estos suelos es necesario removerlos previamente para oxigenarlos y proporcionar los nutrientes mezclando estiércol y/o mezclando fertilizantes químicos.

Los únicos lugares donde el substrato de cultivo contiene abundante humus están en los bosques. Los suelos de los bosques frondosos contienen abundante materia vegetal procedente de las plantas y árboles, y también una pequeña parte de estiércol animal procedente de la vida animal que habita los bosques. Allí podemos observar a la perfección en qué tipo de ambiente se forma el humus; debajo de un árbol hermoso podremos comprobar que tiene una capa bastante profunda de hojas en estado de descomposición, encima siempre están las hojas y ramas menos descompuestas y debajo las más descompuestas. Esta distribución permite que el aire penetre fácilmente en el suelo, y que la humedad no se evapore fácilmente con el calor del sol. Podemos recoger la capa inferior del suelo de un bosque y obtendremos uno de los mejores substratos para el cultivo de cannabis.
Si no tenemos la posibilidad de obtener el substrato de un bosque tendremos que realizar una mezcla nosotros mismos apartir de substratos comerciales. Entre los substratos que podemos encontrar estan los siguientes:

-Estiércol: Se trata de defecaciones animales descompuestas. Dependiendo del animal que procedan tienen diferentes características. Normalmente se mezclan las defecaciones con paja o algun similar. El estiércol se utiliza para mezclar con el substrato inicial para aportar fertilidad, nunca se utiliza al 100%. Contiene sobre todo nitrógeno y algo de fósforo y potasio. Su PH puede variar según el orígen. No todos los tipos de estiércol mencionados a continuación se pueden encontrar en tiendas de jardinería o growshops.
Los tipos de estiércol más utilizados son los siguientes:
Los valores de las concentraciones NPK son orientativos y se refieren al estiércol curado. El estiércol fresco contiene mucho nitrógeno y es peligroso utilizarlo en grandes cantidades.

-Caballo/burro: Tiene buena fama, no es muy fuerte y contiene también materia vegetal que rebaja su concentración. Es abundante en nitrógeno y potasio, y un poco menos en fósforo. Concentraciones NPK típicas: 0.5-0.3-0.5.

-Murciélago (Batguano): Es el preferido por muchos cultivadores por su alto contenido en fósforo. También contiene nirógeno. Es ideal para añadirlo durante la floración. Es pobre en potasio. Concentraciones NPK típicas 5-8-0.3. Es difícil de obtener, ya que proviene de grandes cuevas donde habitan los murciélagos.

-Gallina: Muy abundante en nitrógeno, con posibles riesgos de sobrefertilización ya que la planta lo asimila rápidamente. Se debe dosificar cuidadosamente y mezclarlo bien en el suelo. Su PH es elevado lo que no lo hace demasiado conveniente. Aunque si el suelo es pobre en nitrógeno es un abono ideal. Concentraciones NPK típicas: 3-1-0.5.

-Vaca: Es parecido al estiércol de caballo. Concentraciones NPK típicas: 0.5-0.3-0.5.

-Oveja/cabra: Parecido al estiércol de caballo. Concentraciones NPK típicas: 1-0.5-1.

-Guano: Estiércol de aves marinas. Se debe manipular con precaución, ya que es tóxico para las vías respiratorias. Concentraciones NPK típicas: 7-4-1, aunque varía mucho según el tipo.

-Humus de lombriz: Son defecaciones de una especie determinada de lombriz (lombriz roja de california). Tiene muy buena fama entre los cultivadores de cannabis, pero hay que saber utilizarlo. Contiene nitrógeno, fósoforo, potasio y oligoelementos. La calidad del humus puede variar mucho según la marca. Su PH va de 6 a 8 dependiendo de la marca.

-Compost: Se trata de materia vegetal descompuesta por microorganismos y pequeños insectos. El resultado de la calidad final del compost dependerá de la materia vegetal de orígen. Los bosques se alimentan de compost. Las hojas de los árboles se acumulan en desniveles del  terreno arrastrados por el viento y las corrientes de agua. Si se enuentra una acumulción grande de hojas, en el fondo podemos encontrar buen compost. Se utiliza para mezclar con el substrato inicial, nunca al 100%. Contiene gran cantidad de oligoelementos, fósforo y potasio, muy poco nitrógeno. El PH del compost varía segun la procedencia.

-Turba: Se trata de materia vegetal descompuesta, procedente de los fondos de los pantanos del norte de Europa. Es tierra poco nutritiva, pero retiene excelentemente la humedad, tiene una textura muy esponjosa y su peso es bajo, con lo que no se apelamaza mucho. Permite una buena oxigenación de las raíces. Su PH es de 5 a 6.
-Coco: Se trata de un substrato hecho a base de fibras de coco, que es inocuo para la planta. Se utiliza para aportar esponjosidad y aireación al substrato con el que se mezcla. Su PH oscila de 6 a 7.

-Perlita: Es un substrato inorgánico, procedente de rocas volcánicas. Es de color blanco, pero no hay que confundirlo con el porexpan. Su función es la de aportar esponjosidad y oxigenación a la tierra con la que se mezcla. Se debe manipular con mascarilla, ya que desprende polvo que es cancerígeno.

-Arlita: Es un substrato inerte procedente de rocas volcánicas. También se le llama arcilla expandida. Se utiliza mucho en hidroponía, pero muy poco para cultivos en tierra. Puede utilizarse para rebajar el peso de la mezcla. También puede utilizarse para rellenar los primeros centímetros del fondo de una maceta para facilitar el drenaje.

-Tierra de castaño: Procedente de la descomposición de materia vegetal de los castaños. Su PH es ácido, cercano a 6, y ha sido utilizado durante mucho tiempo para rebajar el PH de cualquier tierra, pero no es una tierra recomendable para el cultivo de cannabis, debido a su bajo contenido en nutrientes.

-Mezclas de los anteriores:
Existen fabricantes que realizan mezclas especializadas para cada planta. Existen mezclas para plantas con mucha hoja, plantas leñosas, cactus, plantas con flores,…. En los growshops se pueden encontrar mezclas especiales para cannabis, que son altamente recomendables.

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