Aprendiendo del hachís

Hoy, queridos porreros, vamos a aprender un poco más del hachís, o grifa como prefiero llamarlo. Desde luego es lo que más fumo, porque la cercanía geográfica con Marruecos hace que la grifa que hay en Cádiz sea barata y de calidad. Últimamente estoy fumando muchas bellotas, están “de oferta” a 25 pavos en un bareto de mi pueblo y me he venído con un par de ellas para drogarme a gusto estas semanas.

La bellota es hachís de fabricación casera, su producción es escasa ya que no se fabrica en gran escala. Sus productores pueden ser los mismos campesinos. Es un hachís que puede ser muy apaleado o poco apaleado, pero sin adulteraciones aparentes (aunque muchas veces también las hay). Cuando está poco adulterado, es muy puro, de reciente fabricación (y bien conservado), y además está muy pensado también burbujea al acercarle una llama. Suele contenter un porcentaje de THC (de 2% a 12%) más elevado que la burbuja y el polen.

La principal forma de traficarlo se realiza a través del transporte anal o vaginal: se introduce por el recto o la vagina, respectivamente, y luego se extrae al pasar la frontera. De esta forma se pueden traficar de una sola vez unos 200 gramos o más, dependiendo de la persona. Todo un arte. A cierta gente le puede resultar un poco asqueroso, y hay veces que sí, que huele a mierda, pero normalmente van envueltas en toda una serie de capas de plástico y no huele… las que estoy pillando ahora no tienen ese tufillo (hay que decir que cuando lo que huele o lo que puede oler a mierda es la parte de fuera, no cuando te lo fumas). La verdad es que es un hachís de primera, a mí me encanta, cuando te haces un porro acabas con los dedos pegajosos, como con la marihuana y luego de sabor y colocón no tiene nada que ver…

Altamente recomendable

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